Lo que debes saber sobre los labios menores
Los labios menores se convierten en un tema de preocupación.
¿Tienen el tamaño adecuado, el color apropiado…? La banalización del sexo y sus
estereotipos ha podido influir en la mirada de las mujeres (y los hombres) en
su intimidad. Además de las consideraciones estéticas, siguen existiendo
numerosos puntos desconocidos entre las propias mujeres.
¡Descubre la cara
oculta de estas ninfas!
Estos labios menores, aunque muchos/as no lo sepan, también
llevan el nombre de una diosa griega: ninfas. Un nombre poético que hace
referencia a las divinidades de la Antigüedad que personifican a diversos
elementos de la naturaleza como las fuentes y los ríos.
Aunque los labios menores son muy diferentes de una mujer a
otra, existe una constante: están desprovistos de pelos y contienen muchos
nervios. Su función principal es proteger el clítoris, la entrada de la vagina
y la uretra. También desempeñan un papel (a menudo olvidado) en nuestra
sexualidad.
Un órgano sexual completo
Los labios menores son un órgano sexual desconocido y, por
tanto, olvidado. Bajo el efecto de la excitación y la afluencia de sangre
provocada por el deseo, se hinchan y cambian de color. En forma de embudo,
forman una especie de guía hacia la entrada de la vagina.
Los labios menores se hinchan durante las relaciones
sexuales, pero en algunas mujeres se mantienen hinchados durante varios minutos
o incluso durante varias horas después del acto. En reposo o durante las
relaciones sexuales, los labios menores no presentan el mismo aspecto.
Además, son una zona erógena importante, muy sensible a las
caricias.
Características de los labios menores
Como el pecho, las caderas y los glúteos, los labios menores
se desarrollan durante la adolescencia y la pubertad por la acción de las
hormonas sexuales. Crecen y, en la mayoría de los casos, sobrepasarán (más o
menos) los labios mayores. De hecho, en 8 de cada 10 mujeres los labios menores
son más grandes que los mayores. A pesar de que este fenómeno afecta a la mayor
parte de las mujeres, sigue siendo un tabú y da lugar a numerosos complejos.
Los labios menores no son simétricos. En todas las mujeres,
las ninfas son asimétricas ya sea en longitud, anchura o grosor. Uno siempre es
más grande que el otro a semejanza de los testículos en los varones.
Además, el color de los labios menores difiere del resto del
cuerpo, a menudo son más oscuros. Además, estos matices no son los mismos en el
interior que en el exterior. Por tanto, los labios menores oscuros no tienen
nada de anómalo. Y la palabra “normal”, además, no tiene ningún sentido en lo
que se refiere a los labios menores ya que existen tantas ninfas como mujeres.
Los estándares mostrados por las películas pornográficas no tienen nada que ver
con la realidad; al contrario, están muy lejos de la realidad.
Ninfoplastia y mutilación genital
Algunas mujeres, por motivos estéticos o por comodidad,
deciden recurrir a una ninfoplastia. Esta operación de cirugía estética consiste
en reducir y modificar el aspecto de los labios menores. Al ser una zona muy
sensible y con muchos nervios, esta operación sólo debe considerarse como
último recurso.
Mientras que en occidente algunas mujeres deciden recurrir a
la ninfoplastia, en otras partes del mundo siguen subsistiendo terribles
mutilaciones sexuales. Algunas formas de escisión consisten en retirar el
clítoris, pero también los labios menores. Por su parte, la infibulación
consiste en la sutura de los labios menores cuando no han sido cortados.
El proyecto 101 Vagina
101 Vagina es un proyecto participativo cuyo objetivo es
difundir la “normalidad” de la vagina y los labios menores, así como acabar los
correspondientes tabúes. El objetivo es que las mujeres adquieran consciencia de
la diversidad de los cuerpos y, así, acepten mejor el suyo. Lejos de las
consideraciones estéticas, 101 Vagina muestra, a través de una exposición
itinerante y un libro, que existen tantas intimidades diferentes como mujeres.

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