La
Importancia De La Educación Sexual
Por la
familia y la escuela
Ante la
necesidad de reformas educativas en la década de 1930, se llevó a cabo una
campaña anticlerical, que se relacionó con la educación socialista. No solo se
trataba de evitar que las escuelas hicieran propaganda religiosa, sino también,
se procuraba que la explicación de la vida se basara en conceptos y actividades
alejadas de toda creencia religiosa.
En los años
40’s se propuso que la educación primaria tuviera las siguientes
características: obligatoria, única, coeducativa {educación mixta}, científica,
desfanatizante y emancipadora. Se trató de organizar el ciclo de primaria, de
tal manera que pudieran impartirse todos los grados, ya que en términos
generales las escuelas rurales solo abarcaban hasta el 4° grado.
En 1932, el
Secretario de Educación: Narciso Bassols, introdujo diversas reformas en la
enseñanza media. La sociedad mexicana de eugenesia sometió a la consideración
de la Secretaria de Educación Pública unas bases para la implantación de la
educación sexual en las escuelas. El secretario turno el proyecto a la comisión
técnica consultiva, lo que después de estudio detenido rindió un dictamen cuya
conclusión fue:
"La
educación sexual debe impartirse desde el 3er. Ciclo de la escuela primaria y
en alguno o en algunos grados de la escuela secundaria."
La
publicación de este dictamen en los periódicos, dio motivo a que la prensa
nacional se ocupara del asunto y a que varias agrupaciones manifestaran su
opinión. Algunas opiniones fueron favorables; pero otras, especialmente las
provenientes de instituciones o personas de filiación religiosa o reaccionaria,
se manifestaron opuestas al asunto, distinguiéndose por su injusto
apasionamiento y por la tendencia a falsear los aspectos en cuestión.
La sociedad
mexicana de eugenesia, diserto ampliamente y con razonamiento sobre la materia,
llegando a las siguientes conclusiones:
1ª. Lúchese
porque la S.E.P. y los gobiernos de los estados establezcan:
- Aplicación de las leyes biológicas que contribuyen al perfeccionamiento de la especie humana.
- En sus programas educacionales las clases de higiene y moral sexuales como obligatorios en las escuelas oficiales y particulares.
2ª. Que los
niños desde el kinder empiecen a recibir nociones de reproducción de plantas y
animalitos en sus juegos.
3ª. A los
niños de 7 a 11 años de edad, deberían dárseles mayores conocimientos sobre
reproducción de plantas y animales, así como impartirles nociones sobre
parasitología.
4ª. A los
jóvenes de 12 a 16 años, deberán impartírseles nociones de embriología, mayores
conocimientos de la reproducción de los reinos vegetal y animal, nociones de
los órganos sexuales y prevención de las enfermedades venéreas.
5ª. Para los
jóvenes de 17 a 21 años, mayores conocimientos de embriología, funciones del
aparato reproductor, higiene en el matrimonio y prevención de las enfermedades
venéreas.
6ª. Pídanse
sean retirados los libros de texto de ciencias naturales que no traten de la
embriología y la forma de reproducción de plantas y animales, por no llenar su
misión educativa en la enseñanza científica del alumno.
7ª. Que la
S.E.P. y los gobiernos estatales abran cursos de higiene y moral sexuales, los
que estarán encomendados a capacitar a los maestros con objeto de preparar
buenos educadores para el futuro.
El dictamen
sobre educación sexual producido por la comisión técnica consultiva de la
S.E.P., subraya el desconocimiento que los adultos, aun padres de familia con
vasta cultura, tuvieron de la vida infantil y adolescente; puso de manifiesto,
además, hasta que grado influyó las pasiones partididaristas para resolver
problemas que por su trascendencia debieron juzgarse en un plano superior de
serenidad.
Las réplicas
que al dictamen aludido hicieron las personas y asociaciones, ya desde la
prensa o la tribuna, se caracterizaron por la falta de solidez en sus
argumentaciones, citaremos algunas con las cuales se pretendió demostrar la
inconveniencia de impartir la educación sexual en las escuelas:
1ª. La
educación sexual no es necesaria, dijo el presidente de la sociedad unión de
padres de familia, ya que en los 10 mil años de vida que tiene la humanidad,
esta ha podido progresar biológicamente, sin necesidad de tal educación.
2ª. La
educación sexual, cualesquiera que sean los beneficios que reporte, no
compensara la perdida de pudor, que trae consigo. Los asuntos sexuales dichos
al oído por no importa que persona y cualquiera que sea la forma, causan menos
daño que el que causaran expuestos en forma científica por los maestros.
3ª. La
educación sexual no debe ser impartida por los maestros, dada su ignorancia y
falta de preparación; especial tarea tan delicada solo puede
ser encomendada al confesor.
4ª. Los
daños que causa la educación sexual son irreparables, ya que ni dios mismo
puede devolver la inocencia al niño que la ha perdido.
5ª. Es tan
corto el número de lesionados o degenerados por falta de educación sexual, que
no amerita aceptar los incalculables riesgos de esta.
6ª. No debe
ser colectiva, para que los educandos no se pierdan entre sí el mutuo respeto
que se deben. En consecuencia la educación sexual debe ser individual.
7ª. La
implantación de la educación sexual, es una maniobra para pervertir a la niñez,
corromper a la familia, destruir el hogar e implantar el comunismo.
En los 40s
se revirtieron diversas tendencias políticas, se estimulo la iniciativa privada
para que esta ofreciera educación primaria a través de sus propias escuelas. En
1950 y 1960, se encomendó la revisión de los programas vigentes hasta entonces
en la educación primaria.
A principios
de la década de 1970, se introdujeron importantes reformas en el nivel
primario. Los criterios consistieron en que la educación debe fomentar una
actitud científica, que desarrolle la capacidad de registrar, examinar y
formular juicios ajenos a todo dogmatismo; así como una conciencia histórica,
por lo cual todo debe verse como sujeto a revisión y reelaboracion.
Algunas
Definiciones.
Para tener
un concepto más claro de la importancia de la educación sexual es conveniente
definir algunos términos, por ejemplo:
Se considera
a la salud como un estado de completo bienestar físico,
mental y social, esto permite al individuo rendir servicios de calidad. La
higiene es la ciencia que preserva la salud, la cual atiende a la familia, a la
comunidad; por lo que se estudia desde higiene personal, mental y sexual.
Se obtendrá
evidentemente una salud mejor, no por la simple adquisición de conocimientos de
higiene, sino por su aplicación. La salud depende, no de lo que sabe, sino de
lo que se hace; se conserva gracias a una manera sana de vivir, a un régimen
higiénico constante y haciendo lo que se debe, no simplemente pensándolo,
deseándolo o sabiéndolo.
Sexo es el conjunto de características
biológicas o rasgos anatómicos y fisiológicos que diferencian al hombre de la
mujer.
Sexualidad comprende, además de los aspectos
biológicos del rol sexual que determina la identidad, todas las manifestaciones
del estímulo sexual y las normas sociales, religiosas y jurídicas que las
regulan o castigan.
La
sexualidad humana comprende un conjunto de fenómenos psicosociologicos de gran
importancia para la persona y para la sociedad. Se halla además, vinculada a la
afectividad y a los valores, ampliando su esfera más allá de la función
reproductora y de la mera genitalidad y quedando englobada en el ámbito más
amplio del erotismo.
En nuestra
cultura la información relativa a la sexualidad y su valoración se reciben con
mucha frecuencia distorsionados durante el proceso de socialización. Muchas
veces las normas en este campo son contradictorias y confusas y, en el ser
humano, la sexualidad se combina con otros factores psicológicos no
estrictamente sexuales, como la visión que uno tiene de sí mismos, la
valoración de los demás en este terreno, etc. El comportamiento sexual humano
viene determinado tanto por factores biológicos como culturales.
El hecho de
que sea necesario no sólo sentirse miembro de una determinada sociedad, sino también
sentirse ser sexuado y como miembro de un sexo y no del otro, condiciona el
desarrollo del niño y puede producir individuos que se encuentren marginados,
fuera de lugar en su sociedad. Es clara en nuestra sociedad la existencia de
una división de actitudes según el sexo. La sexualidad, así entendida, no es
solo un componente más de la personalidad, sino la forma general en que el
individuo se manifiesta así mismo y ante los demás como perteneciente a una
determinada clase de su especie.
Existe pues,
un peligro real de trastornar el desarrollo normal hacia la maduración
biopsiquica de la sexualidad; durante el proceso de socialización pueden
generarse actividades inadecuadas, temores, insatisfacciones y desconcierto que
alteren el funcionamiento psicosexual sano y maduro de la persona y den lugar a
conductas sexuales desajustada.
La educación
sexual trata de
impartir una información progresiva y adecuada de lo que es la sexualidad
humana para su formación, tanto en lo biológico como en lo afectivo-social.
Debe perseguir la realización de una sexualidad plena y madura que permita al
individuo una comunicación equilibrada con el otro sexo, dentro de un contexto
de afectividad y responsabilidad.
Valorización
integral del sexo: la raíz
biológica del ser humano es bisexual: hombre y mujer. La sexualidad es una
forma de ser y manifestarse de lo humano. En el ámbito sexual las principales
características son:
- No empieza y termina en el mismo individuo, sino que se proyecta en otra persona.
- Puede trascender más allá de dos individuos con el fruto de un nuevo ser.
Por lo tanto
la sexualidad se considera como una experiencia de comunicación entre dos
personas y también como un mecanismo de reproducción de la especie humana.
Educación
afectivo sexual: es
indispensable que el niño reciba amor para poder darlo. Las primeras
experiencias maternas (pecho, caricias, alegría, ternura, etc.) Son esenciales
para la vida futura. La ayuda al niño para que integre su propio sexo es
fundamental. El desarrollo libre de su motricidad y de experiencias e
iniciativas personales va a condicionar una sexualidad sana, así como el
establecimiento de unas relaciones paterno/filiales.
Información
sexual: es un
aspecto de la educación sexual que consiste en contestar con verdad, sencillez
y precisión a las preguntas que realizan los niños y en proporcionarles los
conocimientos adecuados a su edad. Los modos de información pueden ser:
- No verbal, que se realiza al contemplar espontáneamente las diferencias sexuales entre padre y hermanos.
- Verbal familiar, que es efectiva cuando se informa adaptándose a la edad, se responde sin ir mucho más lejos de lo que el niño solicita y se asigna a cada cosa su nombre correcto.
- Científica, es una instrucción sistemática y programada, cuyos contenidos básicos serian el aparato reproductor, la higiene sexual y los aspectos psicobiológicos de la relación y complementación humana.
Cabe señalar
que la educación sexual corresponde a la familia en cuanto a educación afectiva
y a la escuela en cuanto que esta se desarrolla en un régimen de coeducación.
La formación e instrucción corresponde a la familia por lo menos en cuanto a
información espontánea y sistemática. También en la familia es importante
manejar gradualmente lo científico y sistemático, aunque esto muchas veces está
condicionado por el nivel cultural.
Otros
canales de socialización y educadores de la sexualidad son:
La religión,
los amigos, los medios de comunicación masivos, y las leyes.
Normas de
higiene.
A través de
la historia se ha demostrado que en muchos pueblos, la educación sexual ha sido
prohibida, mala e indebida. Hablar de sexo es todavía para muchas personas,
despertar a los jóvenes adolescentes ideas y pensamientos malsanos y creen que
el callar y no mencionar temas sexuales dejan de existir los problemas
relativos a ello.
Es curiosa
la costumbre de algunas familias de asombrarse y preocuparse demasiado para
evitar por todos los medios posibles tratar temas de amor. El amor existe en
todos los periodos de la vida, el amor existe en el hogar, en la escuela, en la
sociedad; sin amor las relaciones humanas serían insoportables.
Es preciso
hacer notar que la pubertad y la adolescencia son períodos consecuentes de un
desarrollo normal y que además de los cambios físicos y funcionales, se
presenta la madurez de los órganos sexuales.
La madurez
sexual permite al ser, proyectarse ante la sociedad en forma muy especial y
diferente a la conducta observada en la infancia y con los adultos.
Los cambios
físicos del adolescente le ayudan a afirmarse y a tener conciencia del sexo. Es
cuando las personas del sexo opuesto se identifican y la atracción por el sexo
contrario se manifiestan y se intensifica.
Evitar la
educación sexual puede causar trastornos y anormalidades, debe orientarse
oportunamente a los adolescentes y jóvenes, proporcionando lecturas adecuadas;
organizarles conferencias, seminarios, pláticas familiares para proyectar su
inquietud y tener la oportunidad de transmitir valores higiénicos sobre la necesidad
de conocer y de comprender que el proceso de la madurez sexual es algo natural,
regular y sano.
Las personas
encargadas deben tener un amplio respeto hacia los sentimientos de los jóvenes
y expresarse con sinceridad, sin mentiras ni prejuicios, ya que los secretos y
las cosas ocultas sólo pueden crear curiosidad y malicia.
En las
relaciones de adolescentes se observa la inclinación de amistad, cariño y
comprensión entre seres del mismo sexo las que adquieren un vigoroso aspecto,
lo que debe atenderse con la sutileza necesaria para los dos sexos.
Una
educación bien orientada, debe conducir estas relaciones hacia metas de
protección mutuas que fomente el espíritu de compañerismo para convivencia más
humana.
En los
niveles de educación se trata de generalizar la "coeducación" como un
medio que permite la convivencia en un ambiente sano entre personas mentalmente
sanas, sin malicia comparten las tareas comunes, juntos determinan deberes en
el salón de clase y desarrollan su espíritu de cooperación que los capacita y
les da bastante fuerza para evitar y eliminar sentimientos de egoísmo y de
malos tratos al sexo opuesto.
Esta
demostrado que muchas personas que por falta de experiencias plenas en su vida
se sienten frustradas a cierta edad por problemas de tipo sexual o por
preocupaciones emocionales de otra índole, pero siempre confiadas en encontrar
a alguien capaz de provocar amor, comprensión y ayuda para disminuir esas
tensiones de tipo sexual.
Mucha gente
tiene temores o sentimientos de culpa sobre el sexo y la conducta sexual que se
manifiesta en confusiones y desajustes en otras actividades.
La madurez y
la realización de la vida sexual, debe considerarse como una forma positiva de
apoyar nuestras acciones y deseo de construir en bases firmes nuestras relaciones
interpersonales.
La vida
sexual de los adultos debe ser como un libro que ayude a los que tienen
problemas de este tipo. La tensión sexual es una fuerza que debe manifestarse
en la necesidad imperiosa de atender las necesidades de los otros, de proteger
a nuestros semejantes, de contribuir a un éxito social general y a una
sensación de bienestar. De no proyectarse en esa forma puede ocasionar
sentimientos de soledad, ansiedad y perturbaciones.
Los
conflictos sobre el sexo no son los únicos que contribuyen a una mala
adaptación, pero son básicos en ciertos medios y edades. Es importante
descubrir que la abundante ignorancia en los terrenos del sexo y la alta
frecuencia de excesivas inhibiciones sobre la conducta que debe asumirse en las
relaciones heterosexuales y la necesidad de alivio de las tensiones sexuales,
convierten a estos problemas en las causas más comunes de sentimientos de
incapacidad, a búsquedas desviadas de caminos que conducen a relaciones
insatisfechas, conflictivas y poco soportables para los demás.
Una salida
para estos problemas sexuales sería la creación de una educación sensata con
programas y normas reales ajustados a una organización social culta y sin
prejuicios.
La educación
sexual bien planeada debe orientar a los jóvenes sobre los procesos de
desarrollo y de madurez sexual con un alto criterio sobre el sexo y conducir al
adolescente a aceptar conscientemente (no por instinto) los modos elevados de
satisfacer a la edad oportuna sus inquietudes y convertir esa relación humana en
asuntos deseables para establecer la salud mental en un individuo y en una
sociedad sana.
La
información y las actividades positivas adquiridas a través de experiencias
reales deben ser transmitidas indicando lecturas adecuadas que contengan los
aspectos biológicos e higiénicos fundamentales y no tengan que recurrir a
eventualidades o a relaciones adversas.
Cuando las
experiencias sexuales de un adolescente han sido de tipo altamente inhibitorias
por circunstancias adversas expresadas en mitos e ideas erróneas sobre sexo por
un adulto, con toda seguridad ese joven necesitara en el futuro de ayuda
especial y controlada por un psicólogo. La escuela debe proporcionar la
orientación necesaria sobre las lecturas y las amistades que determinen la
conducta de los jóvenes sanos.
El joven se
mueve siempre en su realización personal y hacia el uso más total de su
capacidad, es feliz y goza al desplegar su iniciativa y su interés sobre muchos
aspectos de la vida. Su fortaleza juvenil y su gran deseo por la vida lo llevan
a lograr habilidades que le proporcionan satisfacciones para él y para los
demás dentro de un ambiente social adecuado.
Actualmente
los jóvenes tienen mayor libertad en la vida social que hace 60 años, esto
implica que ellos deben asumir una mayor responsabilidad en cuanto a sus
relaciones y conducta, a fin de que puedan ser verdaderamente felices, tanto en
el presente como en el futuro, y no se dejen arrastrar por impulsos o
excitaciones pasajeras.
Una
actividad franca, sincera, sin falsos pudores, realista y sana hacia el sexo
opuesto, es recomendable siempre que no se interfiera a la moral ni se pierda
la consideración, el respeto, la cortesía, atención y compostura en la vida
social. Es grato tener con quien compartir horas libres en la escuela o en el
trabajo, pero comprometerse cuando se es demasiado joven limita las
oportunidades de conocer a otras personas. Los noviazgos que son resultado de
decisiones inmaduras no son duraderos y su rompimiento da lugar a penas y
dificultades en todos los grupos sociales.
La conducta
de los jóvenes antes del matrimonio ofrece algunos problemas sexuales
complejos, cuya solución requiere un juicio maduro.
Un cuerpo
sano sin enfermedades transmisibles y una mente sana sin sentimiento de culpa,
son factores importantes para el matrimonio estable. La abstinencia o castidad
antes del matrimonio contribuyen al éxito de la unión, haciendo la expresión
amorosa más idealista y conservando entre el hombre y la mujer un alto grado de
auto respeto.
La
comprensión y la consideración hacia las necesidades sexuales son importantes y
básicas para el matrimonio. La promiscuidad ofrece como excusa una necesidad
física, pero debe tenerse presente que ninguna persona sufre un daño físico o
mental al posponer su vida sexual hasta el momento oportuno.
La falta de
educación sexual y las relaciones de los principios morales contribuyen a la
prostitución y acarrean graves problemas sociales (relaciones premaritales y
extramaritales, divorcio, embarazo en madres adolescentes, aborto). No es fácil
evitar la diseminación de enfermedades venéreas (gonorrea, sífilis, herpes,
S.I.D.A) o de evitar el embarazo en relaciones sexuales clandestinas.
Las personas
civilizadas que violan las reglas establecidas para la conducta sexual, sufren
ciertos remordimientos que manifiestan en malas conductas dentro del hogar,
como la rebeldía, inconformidad, egoísmo y otras.
La
oportunidad de elegir acertadamente una pareja será mayor para aquellos que han
tratado en forma amplia y agradable muchas amistades, porque así se apoyan
sobre una mejor base para la selección.
Podemos
concluir que la educación pública en nuestro país es relativamente reciente, se
comienza a desarrollar y estructurar el sistema educativo en los años de 1920 y
1930, haciéndose grandes esfuerzos por impartir a la niñez el nivel primario,
quienes muchas veces solo alcanzaban hasta el 4° grado de primaria. Ante esta
situación, la idea de que se impartiera la educación sexual por la escuela no
fue aceptada por prejuicios de las familias. Y la Secretaria de Educación
Pública tenía a cargo como primer problema a resolver el cumplir entre las
necesidades la de superar el aprendizaje de la lecto – escritura, además de
establecer e ir reestructurando los otros niveles de educación que la población
iba requiriendo, según las necesidades económicas y socio – culturales.
Para que la
educación sexual fuese impartida por parte d e la escuela se ha pasado por
muchas dificultades y reformas educativas, como la que se cumplió hasta los
primeros años de la década de los 70s, entonces, al menos ya se contó con una
educación sexual obligatoria y sobre todo más realista en los libros de texto
de la primaria y en la secundaria y preparatoria.
Si se ha
discernido que la educación sexual la impartiese la escuela; en nuestra época
se debe hacer énfasis en la trascendencia de cumplir con los programas
educativos e impartir adecuadamente mediante diversos recursos didácticos y con
compromiso esa información educativa sexual, por la que tanto se luchó.
Quedando sobreentendido que esa formación e información debe iniciar y continuar
en la familia, donde parten esencialmente los valores del ser humano, para
reafirmarse en la escuela.
Aunque
muchas veces por la falta de preparación de los padres la educación sexual no
se da en la familia. Entonces, ya que la instrucción primaria es obligatoria y
muchos más jóvenes alcanzan la educación secundaria (aunque no podemos asegurar
que se terminen estos niveles a nivel nacional) es fundamental que la educación
sexual se imparta adecuadamente por los docentes, ya que durante la niñez y la
adolescencia, la escuela es como nuestra segunda casa.
Gran parte
de la población si llega a terminar la secundaria, cursa la preparatoria o
sigue alguna carrera y ya en la universidad se canaliza la preparación hacia la
profesión.
Entonces se
observa lo determinante de comunicar acertadamente la educación sexual en la
primaria y secundaria, que los padres de familia no dejen esta gran
responsabilidad a la escuela, sino reflexionar que estos conocimientos son de
gran trascendencia en nuestra vida, por los problemas personales y sociales que
nos evitamos. Logrando de esta manera, una mejor preparación y educación de
nuestra familia y de las generaciones venideras, seguramente entre éstas, la de
nuestros hijos.
Fuentes
Informativas.
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COESPO. Folletos ¿qué es la sexualidad? Y Todos somos
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Id. V.2.
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Nassif. Ricardo, Rama, Germán W. Y Tadesco, Juan Carlos. El Sistema
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Reynoso Rodríguez, Ema et.al. Ciencias naturales: 1er curso
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