Blog educativo e informativo sobre la sexualidad, se pretende aclarar todas los mitos, tabús, y aportar información valiosa para una formación integral, ya que en los tiempos que estamos viviendo nos exige una actitud responsable en la práctica de nuestra sexualidad, lo cual encierra en su núcleo a nuestra identidad, individualidad, género, y por ende nuestro ser. Sin faltar el toque erótico y picante de lo Mexicano
miércoles, 24 de julio de 2019
Zoofilia
Dentro de la mitología griega se puede observar diversas
deidades, donde se llevaba a cabo diferentes prácticas sexuales como el
incesto, infidelidades y la zoofilia. Un gran representante de esto es Zeus y
la historia de leda y el cisne. Por otra parte era castigaba en épocas de la
edad media ahorcando a los que la practicaban y quemándolos junto con el
animal.
Causas
·
la soledad, la ausencia de un compañero, las
malas relaciones sociales o el aislamiento suelen ser las causas de que se
produzcan relaciones sexuales entre personas y animales. <en los medios rurales existen personas que se inician con animales
debido a la ausencia de mujeres.>
Lo que si es cierto es que entre
el animal doméstico y su dueño se desarrolla un tipo de relación emocional muy
especial que lleva la mayoría de las veces al deseo sexual.
Consecuencias:
·
Mordeduras
·
Reacciones alérgicas
·
Zoonosis transferidas por medio de: semen,
fluidos vaginales, orina, saliva, heces y sangre de los animales.
·
Socialmente no es aceptado
·
Repercusiones con la ley
Legalidad
La Zoofilia es
considerada ilegal en muchas legislaciones, siendo directamente como este tal o
considerándosele como delito el abuso de animales.
En muchos países las leyes no estipulan si las relaciones
sexuales con animales son implícitamente abusivas o un maltrato.
Aunque en algunas comunidades es normal la iniciación a la
vida sexual practicando con animales o como parte de su “bautizo” a la vida
sexual activa
Prohíbe
Las relaciones sexuales con animales
Prohíbe las imágenes o vídeos con contenido zoofílico (toda
la vida/ 7 a 20 o 30 años en cárcel)
Los más usuales son
·
Yeguas
·
Burros/ras
·
Cabras
·
Gallinas
·
Terneras
·
Vacas
·
Perros/ras
·
Corderos
·
Ovejas
Fetichismo sexual
Los fetiches sexuales son una práctica a través de la cual
las personas obtienen la excitación u orgasmo a través de un objeto, talismán,
sustancia o parte particular del cuerpo. En general, y a pesar de que su nombre
pueda resultar intimidante, esta práctica es segura y no se considera un
peligro. Cuando esta conducta es recurrente e indispensable para alcanzar la
excitación, puede considerarse una enfermedad que puede afectar la vida social
o laboral del paciente, pero de lo contrario es simplemente una de sus caras
sexuales.
Estos son algunos de los fetiches sexuales más comunes:
Piercings:
Preferidos en la población menor de 40 años, las joyas de diversos tamaños,
formas y colores que adornan ciertas partes del cuerpo como lengua, labios,
pezón y las zonas genitales presentan un gran atractivo ya que están ubicadas
en partes de interacción sexual.
Cabello: Aunque
no sea para nada su único atractivo, hay una razón por la que las modelos de
Victoria’s Secret suelen tener largas y sedosas cabelleras. El fetiche del
cabello suele ser más un asunto femenino y dispara el atractivo sexual
despendiendo de las preferencias de color, largo, textura, etc. A muchas
mujeres, por su parte, suelen encantarles cosas como la barba, bigote o vello
en el pecho.
Cuero: Este es
quizás uno de los fetiches sexuales más conocidos, y en el mundo existen
tiendas, clubes y convenciones dedicadas enteramente a la exploración de este
material dentro de los juegos sexuales. El cuero, especialmente negro, se ha
convertido en un símbolo sexual universal, sobre todo cuando lo viste una mujer
de manera ceñida o un “chico malo” mientras viaja en su moto. El fetiche no se
detiene ahí e incluye látigos, máscaras, correas y demás objetos para el placer
de quienes los compran y usan.
Zapatos: Dentro
del mundo de los fetiches inanimados este es quizás el más común, siendo los
tacones altos la preferencia para la mayoría de los hombres. Muchos tienen como
fantasía sexual hacer el amor con una mujer que lleve puesto sólo un par de
estos zapatos.
Pies: Esta zona
del cuerpo que parece no recibir mucha atención no sólo contiene una infinidad
de nervios conectores que, estimulados de la manera apropiada, pueden llevar la
experiencia sexual a un nivel completamente nuevo, sino que sólo observarlos
puede resultar tremendamente atractivo tanto para hombres como para mujeres.
Entrevista a un Necrófilo sobre el amor y la muerte
Hayden (cambiamos el nombre por razones que pronto serán muy
obvias) tiene 18 años de edad y nunca podrá olvidar el momento en que se dio
cuenta que era necrófila. Tenía 14 años de edad y asistió al funeral de una
amiga cercana. Ese día fue la primera vez que tuvo contacto con un cadáver.
"Pasaron horas y yo aún sentía lo frío de su piel en
mi mano. Me preguntaba cómo sería sostener su mano para siempre. Estaba tan
fría y sus ojos estaban tan abiertos, tan blancos y sin vida", dijo
Hayden.
"Recuerdo cómo la luz se reflejaba en su rostro y
parecía que estaba dormida pero sus ojos estaban abiertos y sin vida",
continuó. "Podía perderme en ellos. Quería pasar mis dedos por su
cabello, tomar sus manos y dejar de mi piel se fundiera con la suya para sentir
su cuerpo para siempre. Pero todo fue muy rápido".
Cada que Hayden recordaba la experiencia, sentí rabia o
culpa. Y cuando trababa de hablar sobre lo que sentía con alguien más, la gente
era muy poco comprensiva.
Las prohibiciones contra la necrofilia han existido desde
que los humanos trataron de codificar el comportamiento social correcto, o
mínimo se han creado fuertes tabús en contra de la práctica. Sin embargo, a
pesar de ser tabú, la necrofilia ha desempeñado un papel muy importante en la
imaginación de la sociedad. Tomemos como ejemplo el caso de Aquiles, quien
supuestamente cometió un acto de necrofilia con la reina amazona Pentesilea
después de matarla. O Herodes el grande, quien supuestamente preservó el
cadáver de su segunda esposa (aunque tenía diez) en miel y tuvo sexo con ella
hasta siete años después de su muerte. Algunos intelectuales creen que Carlomagno
cometía actos de necrofilia con frecuencia. Y si quieren ejemplos más modernos,
La bella durmiente también tiene alusiones muy fuertes de necrofilia.
Tal vez la prevalencia de estas tendencias necrófilas —ya
sea en fantasías o en la realidad— sea lo que justifica la creación de leyes
explicitas en contra de la necrofilia. Quizá la necrofilia sea más común de lo
que nos gusta reconocer. Después de todo, la muerte y el sexo siempre han
estado relacionados, hasta el idioma (en francés, la petite mort o "la
muerte pequeña" es sinónimo de un orgasmo sexual).
El primer uso moderno del término necrofilia se puede
rastrear hasta el psicólogo belga Joseph Guislain, quien acuñó el término en
una conferencia en 1850. Lo utilizó para referirse al necrófilo francés
François Bertrand, a quien acababan de encarcelar por exhumar y mutilar
cadáveres en cementerios parisinos. Pero el termino se volvió popular hasta que
Richard von Krafft-Ebing lo utilizó en Psychopathia Sexualis, una obra
innovadora en el campo de la siquiatría.
No obstante, la necrofilia sigue siendo un área poco
estudiada por la comunidad siquiátrica en parte porque es muy rara y muy tabú
para investigar con rigurosidad. De hecho, el Manual diagnóstico y estadístico
de los trastornos mentales, el texto de referencia para los diagnósticos
siquiátricos, no incluyó la necrofilia en su lista hasta que salió su quinta y
más reciente edición en 2013. (En las ediciones anteriores, la necrofilia
estaba dentro de "Parafilias no especificadas").
En 2009, Anil Aggrawal, un profesor de medicina forense en
la Universidad de medicina Maulana Azad Medical College en Nueva Dehli, propuso
un nuevo sistema de clasificación para la necrofilia, a la que describió como "una
de las practicas más extrañas y asquerosas de sensualidad perversa y
anormal". Su sistema de diez clasificaciones es por mucho el enfoque
con más matices hasta la fecha y lo describe con más profundidad en su libro
Necrofilia: aspectos forenses y médico legales, el estudio más detallado sobre
el tema.
"El obstáculo principal [al estudiar la necrofilia]
es la falta de textos y de casos", explicó Aggrawal. "Aunque
lo intenté, no puedo decir que haya superado estos obstáculos".
A diferencia de los esfuerzos anteriores para clasificar la
necrofilia, como el estudio de 1989 realizado por Jonathan Rosman y Phillip
Resnick, en donde dividían a la necrofilia en dos grupos —"la
necrofilia genuina" y la "seudonecrofilia"—, Aggrawal
descubrió que existe un espectro mucho más amplio de tendencias necrófilas.
Aggrawal se basó en decenas de estudios de casos en todo el mundo para crear su
sistema que va desde fantasías sexuales hasta actos extremos de necrosadismo.
Lo más soso del espectro es la Clasificación I, donde están
incluidos los que gustan de los juegos de rol, los "necrófilos
románticos" y los que sus perversiones que generalmente asociamos con
la necrofilia no implican ninguna violación de la ley. A estas personas les
prende que su pareja viva finja estar muerta, participar en juegos de rol que tengan
que ver con revivir a su pareja con sexo o fingir que son vampiros. La
Clasificación II incluye a los necrófilos románticos que no pueden aceptar la
pérdida de su amado, como la viuda que durmió junto al cadáver de su esposo en
descomposición por casi un año.
La Clasificación III incluye a aquellos que se excitan por
sus fantasías con los muertos y que algunas de sus actividades van desde
asistir a funerales o cementerios hasta tener sexo en presencia de un ataúd o
tener sensaciones eróticas después de ver imágenes de cadáveres.
Más allá se encuentra el mundo de la necrofilia en el
sentido tradicional, es decir, las personas que tienen actos sexuales con los
muertos. Como se especifica en el esquema de clasificación de Aggrawal, hay
muchas formas de lograr esto. Por ejemplo, están los que se excitan por tocar
un cadáver (Clasificación IV), los que mutilan cadáveres mientras se masturban
(Clasificación VI) o los necrófilos homicidas, que están tan desesperados por
tener sexo con un cadáver que son capaces de asesinar para lograrlo.
Según lo que ha escrito Aggrawal sobre el tema, no solo es posible,
sino que es muy común que los necrófilos avancen de clasificación con el
tiempo. En su libro cita varios casos de personas que han tenido fantasías
necrofilia y que han conseguido empleos para estar en contacto constante con
cadáveres para poder cumplir sus fantasías.
No cabe duda. Hayden dijo que algún día planea entrar a un
campo que le permita estar con cadáveres constantemente. "Sé que no
puedo consumar mi deseo, al menos no sin que me descubran o me
encarcelen", dijo. También explicó que no le preocupa que sus
fantasías se tornen en realidades nefastas. Para él, "tocar es más que
suficiente".
"A la mayoría no le gusta la idea de que alguien
manosee su cadáver y menos que tenga sexo con él. A mí me da risa, digo, de
todas formas, ya no lo necesitan", dijo. "En mi opinión, la
magnitud del problema no es tan grande como lo hacen ver. Los medios y los
tribunales son los que crean el escándalo".
Stoya lee 'Necrophilia Variations' de Supervert hasta que
tiene un orgasmo.
Carla Valentine es técnica mortuoria, la fundadora de Dead
Meet, una red social para los profesionales de la industria mortuoria que
también sirve para buscar pareja, y curadora del Museo de patología de Bart.
Lógicamente, Carla pasa mucho tiempo hablando con la gente sobre el fin de los
fines. Valentine espera que su esfuerzo haga que por fin la gente sea más
abierta para hablar sobre la muerte en vez de sentir asco al tocar el tema.
Parte de lo que hace es "volver a la necrofilia más accesible".
"Con 'volver más accesible a la necrofilia' me
refiero a verla con objetividad y motivar a los demás para que hagan lo
mismo", explicó Valentine. "La gente no se impresiona tanto
con los casos de tortura o asesinato de humanos vivos como con la idea de que
alguien sea capaz de sentirse atraído o tenga un encuentro sexual o íntimo con
los muertos. Si pláticas sobre un asesinato violento, todos quieren participar
en la conversación; menciona la necrofilia y todos le callan".
Aunque Valentine no se identifica como necrófila y no siente
atracción sexual por los muertos, sus escritos muestran una fascinación con la
intersección entre el sexo y la muerte, en especial por cómo se manifiesta en
la cultura popular. Una parte significativa de la investigación de Valentine se
trata de analizar cómo se originan y evolucionan las actitudes culturales hacia
la muerte y, por lo tanto, una de las preguntas más importantes que explora es
por qué la gente dice estar tan impactada por el concepto de necrofilia pero
corre a ver todas sus representaciones en la cultura popular —sobre todo en
adaptaciones a las que ella llama "neo necrofilia", o
relaciones con los muertos vivientes, como en Crepúsculo—.
"¿Qué tiene de aberrante la muerte y los muertos
como para que —al menos en el mundo occidental— no podamos aceptar la noción de
intimidad con restos humanos?", preguntó. "Le he preguntado a
muchas personas por qué creen que es un tabú y me han respondido:
'Honestamente, me imagino torturando a alguien y obligarlo a ser mi esclavo
sexual pero no me imagino teniendo sexo con un cadáver'. ¿Qué pedo con
eso?"
Solo en la cultura alternativa podemos encontrar obras como
las películas Nekromantik de Jörg Buttgereit o el libro Necrophilia Variations
de Supervert, dos testimonios de atracción por la representación de
perversiones sexuales macabras. Sobre todo, la segunda, ya que es una colección
de historias que parecen sacadas de la clasificación de necrofilia que inventó
Aggrawal pero re imaginadas por Bataille o el Marqués de Sade.
También hay industrias que idealizan la muerte y crean
objetos que van desde perfumes "con aroma a funeraria",
juguetes sexuales de vampiros y flores que parecen penes y huelen a carne
pufrefacta. Tal vez esto parezca una serie de regalitos curiosos para góticos,
pero para Hayden, estos objetos son perfectos para su fetiche.
"La industria de los fetiches satisface las
necesidades de todos, sólo hay que saber dónde buscar", dijo. "Hay
un mercado decente para objetos relacionados con la necrofilia. [Pero] en
definitiva no son de los objetos más raros que existen".
Hayden dijo que hasta ahora ha satisfecho sus necesidades
necrófilas por otros medios, como escribiendo poesía o ficción basada en sus
fantasías. Cuando eso no es suficiente, siempre está el internet, en especial
la Deep Web, donde hay cientos de sitios para gente que tiene los mismos
gustos.
"Encontré una página dedicada exclusivamente a
imágenes de cadáveres bien vestidos en sus ataúdes", dijo. "Es
mi escape cuando no puedo ordenar mis pensamientos".
Sin embargo, la pregunta es si esta es una forma saludable
de hacer que los necrófilos se desahoguen o si solo empeora o intensifica el
deseo de interactuar sexualmente con un cadáver de verdad.
"La necrofilia puede avanzar de la clasificación I a
cualquiera de las que siguen, así que es posible que las industrias que
satisfacen las necesidades de los necrófilos estén avivando ese habito",
dijo Aggrawal. "En mi opinión, la mejor forma de combatir los impulsos
necrófilos es contactar a un siquiatra o a un sicoterapeuta. Existen muchas
estrategias que se pueden usar para ayudarlos".
Al principio, el terapeuta de Hayden le sugirió ir a un
grupo de ayuda para varias expresiones, pero Hayden dijo que lo único que hizo
fue empeorar la ansiedad y la incomodidad que sentía por sus deseos y por eso
dejó de ir. El apoyo más valioso para lidiar con sus deseos tabú, agregó, ha
sido su novia.
"Me lee todos los poemas y las historias de
necrofilia que escribo e incluso me manda canciones o textos que encuentra y
que tratan sobre ese tema", señaló. "Siempre me dice que es
normal, que la gente tiene muchos gustos y que da la casualidad que a mí me
gustan los cadáveres".
En la sección de necrofilia en Psychopathia Sexualis,
Krafft-Ebing escribe que si una mente sana es capaz de demostrar tendencias
necrófilas es una pregunta abierta que se necesita más investigación. A más de
150 años de su publicación, parece que la comunidad siquiátrica ya declaró esta
pregunta como resuelta, y la respuesta es un "No" rotundo.
Tiene sentido: la historia
está repleta de episodios brutales de actos de necrofilia y pensar en fornicar
con un cadáver basta para hacer que muchos sientan asco. Sin embargo, como
Valentine y otros se empeñan en demostrar, es posible que haya otro lado en la
historia, donde la necrofilia no es algo que causa temor ni es completamente
ignorado, sino al contrario, es un tema de abre paso a debates enriquecedores y
proporciona un análisis muy valioso de la naturaleza de nuestras actitudes
culturales hacia el sexo, el amor, la vida y la muerte
martes, 23 de julio de 2019
El famoso y macabro caso de necrofilia de Carl Tanzler
Pocos casos de necrofilia son tan famosos como el de Carl
Tanzler. La historia real de un hombre que, de manera sorprendente, llevó su
obsesión por una mujer más allá de la muerte.
Carl Tanzler (más tarde conocido como Carl von Cosel) fue
capaz de exhumar el cadáver de la que consideraba la mujer de su vida, para
continuar teniendo relaciones sexuales con ella.
¿Qué es la necrofilia?
La necrofilia o necrosexualidad es un tipo de parafilia que
se caracteriza por un alto nivel de excitación a través de la contemplación, el
contacto, la mutilación o la evocación mental de un cadáver.
Tener relaciones sexuales con cadáveres no solamente está
considerado como algo socialmente inaceptable, sino que está penado con cárcel,
pues se entiende que la persona muerta no hubiese consentido ese acto estando
viva.
Carl Tanzler: un caso famoso de necrofilia
Estados Unidos se consideraba la tierra de las
oportunidades. Durante décadas, muchos inmigrantes se afincaban en los Estados
Unidos de América en busca de un futuro mejor. Esto es lo que hizo Carl
Tanzler, un radiólogo de nacionalidad alemana.
Tanzler emigró a Zephyrillis, una ciudad del condado de
Pasco en Florida. Llegó con su mujer y dos hijas, pero poco más tarde dejó a su
familia para mudarse a la Isla de Key West, cerca de Miami. Allí alquiló un
aparato de rayos-x en el Hospital de la Marina Estadounidense, y cambió su
nombre a Carl von Cosel.
Un día de 1930, la vida de Tanzler cambió para siempre. Tenía
cincuenta y pocos años en aquel entonces y tuvo un romance con su paciente María
Elena Milagro de Hoyos. Ésta padecía tuberculosis y su madre la llevó al
hospital en busca de tratamiento para su patología.
Tanzler tuvo visiones durante su infancia de la mujer de
su vida
De niño en Alemania, Tanzler reportó que tenía visiones de
una chica exótica, la supuesta mujer de su vida. Cuando conoció a María Elena,
pensó que era la mujer de sus visiones. Es decir, que esta mujer cubana de 21
años era su verdadero amor.
Gracias a su flechazo y a pesar de que Tanzler no contaba
con suficiente formación para tratar esta patología, y además de las pocas
posibilidades de curación de la paciente, él mismo realizó el tratamiento de
Elena desde la casa de sus padres.
Pero María Elena Milagro de Hoyos empeoró debido a su
enfermedad, y 25 de Octubre de 1931 falleció. Entonces, el bueno de Tanzler pagó
el funeral y construyó un mausoleo para María Elena en el cementerio de la Isla
de Key West, todo esto con el consentimiento de su familia. Visitó su tumba
cada noche durante un año y medio después de su muerte.
Su obsesión por María Elena y la exhumación del cadáver
Pero pronto la obsesión por María Elena se volvió macabra.
Tazler contó más tarde que el espíritu de Maria Elena cantaba para él en
castellano mientras se sentaba cerca de la tumba, y le suplicaba que se la
llevara con él. En abril de 1933, Tanzler exhumó el cadáver de la chica cubana
y se lo llevó a su casa con un carrito de juguete.
Cuando el cuerpo estaba en su casa, se dedicó a preservarlo
de maneras inimaginables. Ya que éste estaba en un estado considerable de
putrefacción, pego sus huesos con perchas y cables, le puso ojos de cristal en
las cuencas de sus ojos, y reemplazó la carne podrida con tela de seda tratada
con cera y yeso blanco. Tanzler introdujo trapos en las cavidades abdominales y
el pecho para mantener la ilusión de la forma humana y le puso una peluca que
María Elena solía llevar puesta. Para ocultar el olor a putrefacto, el
radiólogo utilizó litros y litros de perfume.
Tanzler mantenía relaciones sexuales con el cadáver de María
Elena Milagro de Hoyos
Paso días y noches enteras con el cuerpo, incluso bailaba
con él. Además, Tanzler mantenía relaciones sexuales con el cadáver.
Tras un tiempo, los rumores llegaron a la familia de María
Elena. Su hermana Florinda fue hasta casa de Tanzler, y para su enorme
sorpresa, descubrió el cuerpo de su hermana. Sin pensarlo, llamó a la policía y
Tanzler fue detenido.
El caso se hizo muy famoso y tuvo bastante repercusión
mediática. Después de su detención, el cuerpo de María Elena fue enterrado en
el cementerio para que pudiera descansar en paz. Cuando Tanzler salió de la
cárcel, escribió una autobiografía que fue publicada en Fantastic Adventures.
NECROFILIA
Placer sexual
obtenido mediante la cópula con cadáveres. Es una expresión comportamental rara
y por lo general indica un trastorno profundo de la personalidad. En la
psicología social analítica de Erich Fromm, se explica el gusto por la
violencia y la destrucción, el deseo de matar y la atracción por el suicidio y
el sadismo. En un sentido no sexual, Fromm entendía la necrofilia no como la
expresión de un instinto sexual derivado de la muerte, sino como la
consecuencia de llevar una vida sin estar realmente vivo. Para Fromm la
necrofilia es lo opuesto a la biofilia y es junto con la fijación simbiótica y
el narcisismo, uno de los tres mayores males de la humanidad. Según Fromm, la
carencia de amor en la sociedad occidental conduce a la necrofilia. El necrófilo
vive mecánicamente, convierte a los sentimientos, procesos y pensamientos en
cosas. Tiende a querer controlar la vida, a hacerla de cierto modo predecible.
Fromm afirma que puesto que la única seguridad de la vida es la muerte para el
necrófilo, este anhela la muerte, la adora. La necrofilia ha invadido la
cultura popular. Una extensión de la conexión emocional entre amantes es el
amor de una persona que permanece hasta la muerte. Algunas historias de
fantasmas se centran en el amor de una persona difunta hacia un individuo vivo,
manifestándose en forma de fantasma palpable. La actividad sexual con los
muertos generalmente se considera tabú, aunque ha aparecido recientemente en
cine y música. En 1980, el artista John Duncan compró un cadáver y se dice que grabó
actos sexuales con él. La controversial película alemana Nekromatik ofrece una
representación gráfica de necrófilia. La película canadiense de 1996, Kissed
también trata crudamente el tema de la necrofilia. La película de animación
Stop-motion o El Cadaver de la Novia presenta una boda con una chica cadáver.
En un episodio de Family Guy o Padre de Familia, el personaje Glenn Quagmire
tiene un romance (el cual lo hace cambiar por completo) después su prometida
muere de un infarto, cuando La Muerte se la lleva, Quagmire le dice a La
Muerte: “¿me prestas ese cadáver por un momento?” de esta manera demuestra su
relación con la necrofilia.
El donjuanismo ¿también es una expresión comportamental?
El donjuanismo representa al seductor compulsivo, siendo la
conquista su razón de ser, un comportamiento adictivo que encierra más
problemas que virtudes.
La seducción se torna adictiva en ciertas personas cuando se
transforma en una razón de ser. Aporta una falsa sensación de poder y
seguridad. La autoestima se mantiene en función de la capacidad de seducir y
conquistar, ya que de hecho se trata de una búsqueda de aceptación
El seductor compulsivo vive aferrado a la necesidad de
reafirmarse a través de la conquista. La conquista se asocia al triunfo, a la
capacidad de seducir e impresionar. Sin embargo, cuando se convierte en un
comportamiento obsesivo sin otro fin que la propia conquista, en el fondo
subyace un problema cuyas raíces suelen estar ancladas en la infancia.
Causas de la seducción adictiva
La relación disfuncional con la madre puede constituir el
motivo de varios tipos de trastornos y también parece ser una de las
principales causas para que un hombre convierta la seducción en la búsqueda compulsiva
de un ideal que no existe. La madre, en estos casos, desplaza todo su amor
hacia el hijo, situándolo en el plano de compañero emocional, sin que ello
tenga connotación sexual alguna. El papel de la madre es sobreprotector e
incapacitante. Sus necesidades emocionales limitan e incluso anulan las del
hijo, creando sentimientos de culpabilidad en el hijo al no poder cubrir unas
expectativas que no le corresponden.
El hijo desarrolla una personalidad tejida de miedos y frustraciones,
a la vez que interioriza que el amor es incondicional, lo que en la edad
adulta, cuando la pareja exija una relación de igualdad y reciprocidad,
comportará problemas al final irresolubles, ya que el seductor busca una
compañera madre que le ame incondicionalmente sin tener que dar nada a cambio.
Características del seductor compulsivo
Las características más comunes que presenta un seductor
adictivo van de la inmadurez emocional a la inseguridad, con problemas
relacionados con la autoestima y serias dificultades para conectar en la
intimidad. Al no existir una verdadera autoaceptación, se busca ser aceptado y
reconocido mediante la seducción y la conquista. A todo ello hay que añadir un
miedo profundo al compromiso y otros rasgos como la dependencia y el
egocentrismo.
Síntomas del seductor compulsivo
Entre los más frecuentes están:
•Disfuncionalidad familiar, sobre todo por lo que respecta a
la figura materna.
•Narcisismo, egocentrismo.
•Vacío existencial.
•Trastornos obsesivos.
•Ansiedad.
•Incapacidad para relacionarse en igualdad de condiciones.
•Miedo al compromiso.
Consecuencias del Donjuanismo
La seducción compulsiva, como todo problema adictivo, tiene
consecuencias negativas para quien lo padece y para su entorno más inmediato.
La deshonestidad, el miedo al compromiso y el vacío que impulsa a nuevas
conquistas, son algunas de las características de este problema, y que conducen
a una vida emocional superficial en la que nunca se alcanza una relación de
plenitud.
Las consecuencias habituales son las relaciones
superficiales que nunca alcanzan el ideal de igualdad. No se cumplen los
objetivos que caracterizan una relación, porque para el seductor representa un
fin irreemplazable. La necesidad compulsiva de seducción unida a la capacidad de
sentir ni querer vínculos estables, crea sentimientos de ansiedad,
incomprensión, amenaza o soledad, lo que conduce irremediablemente a buscar
nuevas conquistas que neutralicen el vacío. Esta conducta también presupone una
falta absoluta de empatía hacia los demás.
Como sucede con todas las adicciones, la autonegación de la
realidad es una de las principales características. Reconocerlo, en este caso,
significaría renunciar a un modo de vida que intuye como el único posible, a
pesar de los problemas inherentes al mismo.
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